Derechos de autor 2024 Revista médico científica

Esta obra está bajo una licencia internacional Creative Commons Atribución-NoComercial-CompartirIgual 4.0.
RESUMEN:
Durante la última década, la palabra antioxidante ha adquirido la misma importancia en salud preventiva como las vitaminas, los minerales y las proteínas. La población común ya no se preocupa por enfermedades infecciosas ni por deficiencias nutricionales clásicas. Ahora las principales preocupaciones de salud son las enfermedades degenerativas como Alzheimer, artritis, cáncer, diabetes, enfermedades cardiovasculares y osteoporosis, donde los antioxidantes pueden jugar un papel muy importante.
La mayoría de los antioxidantes se encuentran en frutas, vegetales y especias tales como las uvas rojas, espinacas y cúrcuma. Generalmente mejoran el flujo sanguíneo del cuerpo y algunos, debido a su estructura química, pueden hacer frente a los radicales libres (especies reactivas de oxígeno y nitrógeno) que detonan los síntomas de envejecimiento.
Además de nutrientes tradicionales como las vitaminas C, E y beta-caroteno, con base en estudios recientes, los más reconocidos son resveratrol, licopeno, luteína, zeaxantina, curcumina y astaxantina. Es recomendable aprovechar estos antioxidantes a través de alimentos y suplementos dietéticos.